Durga’s Tiger School® Tantra - Yoga - Chamanismo

en la Casa Kiliku - Quito, Ecuador

Durga's Tiger School for Tantra Yoga Shamanism

Neo-Tantra – Sexo sagrado

Pomegranate

Tantra es artes, Tantra es ciencias, Tantra es comunicación, Tantra es amor, Tantra es curación, Tantra es el camino a dios, Tantra es el arte de vivir una vida integrativa.

Tantra es uno de los pocos caminos espirituales existentes, que incluye espiritualidad, sexo y amor. Así como no puedes tener un árbol sin raíces, tampoco puedes crecer si no conoces nada sobre tu energía sexual, que nace de los dos primeros dos chakras y tiene una fuerte influencia en tu vida, y no importa como vives esta fuente poderosa.

Como el cristianismo maldijo la sexualidad en los últimos 2000 años, la sabiduría que está detrás de ésta se perdió. Ya no sabemos cómo experimentar una relación sexual sagrada y mantenerla viva en las relaciones que duran muchos años.

Como Iris Disse está enseñando este conocimiento en varios espacios, desde centros de meditación hasta en universidades, ofrecemos a nuestros estudiantes cinco días de taller intensivo que se desarrollará al terminar el retiro de yoga.

Es una técnica que ayuda a tu crecimiento espiritual y te da conciencia en tus relaciones. Relaja tu día a día y te ayuda a entender más tu parte femenina y masculina. Abre tu corazón para el amor, no solamente con tu pareja, sino con todo lo que te rodea. De esta forma te abres para tener una vida llena. Crea una curación y entendimiento tan profundos que dejarás atrás la lucha entre masculinidad y feminidad.

Sexualidad Sagrada

De Iris Disse y David Höner

“En el principio fue uno, después fueron dos y los dos fueron muchos y los muchos fueron uno.

“Blanco es el frío del hielo, blanco es el calor del fuego, blanca es la luz de la eternidad. Esta noche es la noche de la unión, la noche de los dos, en la que van a ser uno solo.

“El placer tiene que aumentar el deseo y dominarlo. El dominio del placer debería aumentar su éxtasis, el aumento del éxtasis debería mostrar cada paso en el camino hacia arriba; hacia el total dominio de la vida y del universo”.

Mujer

Vivimos en un tiempo enemigo del placer.
Trabajo, trabajo, trabajo… y más trabajo.
¿Y cuándo llega la diversión? Vivimos en parejas, pero el éxtasis se encuentra en la cabeza.
Podrán masturbarse con pornografía, pero la mujer es sagrada y María tiene aún en el cielo su himen intacto. Soy madre.
Vivo con un hombre.
No quiero que nuestro éxtasis se reduzca, se atrofie o muera.
Quiero verlo crecer hasta el cielo, que una mi árbol universal con el cielo y la tierra, quiero recorrer el camino del éxtasis con el hombre que amo.
Quiero disfrutar mi esencia de mujer en todas sus facetas y en libertad, quiero poder descubrir al hombre detrás de todas sus máscaras y no por eso llegar a conocer también al hombre que hay dentro de mí. Bendito matrimonio, finalmente he descubierto el camino tántrico, una revolución.
Tantra, palabra sanscrita. Tantori significa tejer. La raíz Tan, extender, continua. Así se entretejerían los múltiples y contradictorios aspectos del yo en una unidad.

Para los cristianos unas cosas son sagradas y otras pecado. Para los ateos nada es sagrado. Para los tántricos todo es sagrado. He decidido ser tántrica, el camino para llegar a Dios, dentro del mundo en que yo vivo, percibiendo y gozándolo conscientemente. “Haz lo que tú quieras, pero hazlo con amor y conciencia” es para mí un principio maravilloso.

La sexualidad es sagrada, mi más grande potencial de energía está escondido aquí.
Cada acto de amor, una copia del ancestral acto divino y maravilloso.
Despierta tu fuerza sagrada, el Kundalini sube y me une con el universo.
Cuánto gozo y éxtasis están escondidos en éste, mi cuerpo; cuánta felicidad para unirme, entregarme y crecer.

xy

Aprendo junto a mi amante a permanecer en la comunicación aún en el más grande éxtasis, permitiéndome entrar en verdadero contacto interno.
Aprendo a crear un espacio sagrado, donde mi pasión pueda expandirse libremente. Aprendo rituales que me amparan y me permiten valorar.
Aprendo a conseguir dominio sobre mi realidad.
Aprendo a conocer mis celos y transformarlos lentamente en libertad, paso a paso, el camino es la meta.
Aprendo a conocer mi cuerpo y el de mi amante, con atención y curiosidad.
Aprendo a mantener el orgasmo en todo mi cuerpo.
Aprendo a jugar, a respirar, a vibrar, a reverberar.
Aprendo a ser feliz de una manera muy sencilla. Se suspende lo opuesto, la danza entre polos.

Osho dice: “El Tantra es un conocimiento. No es Hinduimo, de igual manera que la Teoría de la Relatividad no es judía, porque Einsein la haya propuesto. No es necesario ningún templo. Tú mismo eres suficiente templo. Tú eres el laboratorio. Todo el experimento consiste en entrar en ti mismo. Los dogmas no son necesarios. Necesarios son valor y espíritu aventurero para experimentar. Eso es lo más hermoso”.

Hombre

La he visto. Imágenes hindúes donde seres humanos con rostros pintados hacían el amor en las más inverosímiles posiciones. Casi podía percibir los olores de sus inciencos. Las esculturas de piedra entremezcladas en posiciones, de a tres, de a cuatro, por cientos… ¡Caramba! Así son los hindúes… yo soy diferente.
He leído sus historias. Orgasmos varios días, uniones espirituales, ritos sensuales. De la unión con dios; Shiva y Shakti, los amantes sagrados, de Kali, la creadora de lo bueno y lo malo. Todo me gustó. Locos estos hindúes ¡Ah, ellos si sabían disfrutar!
Pero todo estaba como en una niebla esotérica. Una especie de bola de cristal, en donde se representaban las mil y una noches. Yo afirmaba con mucha convicción en esa época: “No tengo tiempo para esos juegos. Mi vida consiste en trabajo, arte y carrera”. Además, que yo en la cama y tras el volante de un auto veloz, de una u otra forma era el mejor (bueno, tal vez el segundo mejor).
Vivía noche y día absolutamente satisfecho.
A veces más, a veces menos.
¡A veces para nada!
A veces me invadía una necesidad de algo diferente, algo más grande.

He amado a muchas mujeres, pero con el tiempo he conseguido ganar menos frescura y satisfacción en ellos.
“Luego del orgasmo el animal queda triste”.
Así comenzó mi camino como tántrico. Visité una organización que pretendía que mis uniones sensuales se pueden enlazar con Dios y Shakti. Con Kali y el universo. ¡Bah!, pensé,
“¡Bah! Quiero verlo”.
Pero no pude verlo. Solo pude sentir que había algo que no conocía hasta entonces.
Fui nuevamente allí y tenía mucho miedo. Miedo de no sentir lo que hubiera tenido que sentir. Lo único que sentí luego de mucho tiempo, muchas horas: que no necesitaba tener más miedo.
Comencé a respirar. Comencé a reír. Comencé a abrir mi corazón.
Aprendí a recibir y repartir regalos.
Deje de racionalizar, cree una confianza ciega.
Todo literalmente todo a mí alrededor se volvió vivaz, más fuerte, intenso.
Los colores de las flores, el sabor del cigarrillo, los ruidos de los autos y del viento.
El olor de las mujeres, el movimiento de las olas, el aleteo de los papagayos.
Eso me gustó.

Tantra Offering to the sea

Comencé a descubrir y el camino del descubridor no termina nunca.
La sensualidad me abrió puertas hacia un entendimiento más intenso del mundo.
No sostengo que el Tantra sea la llave para todas las cosas, pero es mi llave hacia una satisfacción más grande. Conmigo mismo y con los seres humanos con quienes me encuentro. Yo tengo las llaves en mis manos. En todo me siento a mí mismo, yo, mis anhelos, mis deseos, mi sensualidad, mi armonía… pero también mi agresión, mis luchas, mi rabia, mi miedo.
Las puertas se abren —no por si solas— yo las abro y cuando alguna vez me tropiezo es algo que yo mismo he buscado.
Además, me estrechan manos que halan la misma cuerda que yo.
Mi compañera y yo hemos comenzado el conocimiento, el cual en 20 años como tántricos practicantes ensayamos y ahora transmitimos.

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